Los ‘Cazadores de Pedófilos’ no violan los derechos humanos, según la Corte británica

Nota original por The Guardian.
Traducción: María Laura Lastres.

Un pedófilo condenado reclamó por una operación encubierta y secreta que habría violado su derecho a la privacidad

El caso ante la Suprema Corte en Londres fue seguido de cerca por las autoridades de todo el Reino.

Reunir evidencia en una operación encubierta llevada a cabo por los llamados “cazadores de pedófilos” no viola la intimidad, según un reciente fallo de la Suprema Corte.

Al desestimar una apelación interpuesta por Mark Sutherland, un pedófilo que fue condenado en base a la evidencia colectada por un grupo de lucha contra el grooming de Glasgow, Lord Sales sostuvo en un fallo unánime que “La naturaleza reprochable de las comunicaciones analizadas las dejan por fuera de la protección del artículo 8. El interés de los niños/as tiene un status prioritario sobre cualquier derecho de un pedófilo en el permiso para utilizar la información para vincularlo con una conducta criminal.”

En un caso que fue seguido de cerca por las autoridades de todo el Reino, Sutherland apeló basándose en que la investigación realizada por el grupo Groom Resistance Scotland, y el uso de la evidencia resultante por los fiscales, habían violado sus derechos a la intimidad de sus actos y su correspondencia protegido por el artículo 8 de la Convención Europea de Derechos Humanos (ECHR por sus siglas en inglés).

Sales agregó que no se puede tener una razonable expectativa de privacidad dada la falta de relación de prioridad entre Sutherland y el agente encubierto que se comunicaba con él. El juzgdo concluyó que tanto la policía como la justiciar tienen una obligación positiva de asegurar que la ley criminal se aplique efectivamente para impedir las ofensas sexuales contra las infancias.

Celebrando el fallo, DS Martin MacLean, Jefe de Protección de la Infancia de la Policía de Escocia, dijo “Esto deja en claro que no existe un derecho a la privacidad para las personas que están cometiendo actos criminales graves y perpetran el abuso sexual en niños y niñas”.

“Es comprensible que las personas quieran proteger a los niños y las niñas de los posibles daños pero necesitamos pedirles que no tomen la justicia en sus propias manos”. Revelar la identidad de los agresores sospechosos puede poner en peligro la seguridad de éstos, sus familiares y el público en general”.

El verano pasado una investigación del diario The Guardian reveló el aumento de casos por ante los tribunales escoceses basados en evidencia reunida por aquellos que la policía denomina como “grupos activistas contra el abuso infantil” o OCAAGs. La investigación también resaltó algunas preocupaciones acerca de los procedimientos encubiertos y su papel en la aplicación de la ley.

En el territorio del Reino Unido, el Consejo Nacional de Jefes Policiales (NPCC por sus siglas en inglés) estimó que la policía recibe unos 100 casos semanales, relacionadas con los 190 grupos conocidos, aún teniendo en cuenta que algunas personas se involucran en un caso u otros que llevan adelante diferentes grupos compuestos por los mismos activistas.

Según la investigación de The Guardian, algunas de estas OCAAGs están muy organizadas, hacen grandes esfuerzos para reunir evidencia que pueda ser usada por la policía y la justicia, incluso algunos se han formado como autodidactas en procedimiento legal.

También proven recomendaciones generales acerca de la seguridad en internet y apoyo en casos de abuso sexual para sus cientos de seguidores on line, además de que muchos han reconocido tener una relación muy positiva con las fuerzas de seguridad locales.

A principios de este año la Inspección Real de la Policía en Escocia (HMICS por sus siglas en inglés) estima que casi la mitad de los casos de grooming son producto de estas actividades. En la revisión de estrategia la Policía de Escocia para la respuesta en casos de abuso sexual informático, publicada en febrero, HMICS recomienda a la policía reconsiderar sus investigaciones encubiertas en orden a reducir las oportunidades de actuación de estos grupos de vigilantes.

A principios de junio, el NPCC advirtió que la flexibilización del bloqueo puede dar como resultado un alza en las actividades de los grupos activistas. El jefe del NPCC para los grupos de activistas sobre abuso online en la niñez, comisario en jefe Dan Vajzovic, dijo que “durante el aislamiento por el coronavirus hemos visto una caída en el número de las acciones encubiertas cara a cara llevadas a cabo por los grupos activistas. Aún así, creemos que estos grupos han continuado su trabajo operando todo este tiempo”.

Resaltando que la policía no apoya estos grupos y no trabaja con ellos, agrega que “Estamos preocupados por estos activistas pueden estar recopilando material esperando que terminen las medidas de aislamiento para darlas a conocer una vez terminada esta situación. Creemos que es peligroso para la seguridad de las niñeces y puede alentar a los grupos activistas a compartir sus investigaciones lo antes posible”.

Pasada una semana del aislamiento estrictos impuesto en Escocia, la policía fue contactada por tres incidentes separados atribuidos a acciones de grupos de cazadores de pedófilos en Glenrothes, Falkirk y Royston.

Durante la cuarentena, un gran número de activistas clave en Escocia reportaron un aumento significativo de casos de grooming. El vocero del grupo “Protectores de los Niños de Escocia” dijo que “las protestas que están viendo no son causadas por los grupos de cazadores. Son provocados por la frustración de los padres que buscan que estas personas sean sacadas de la calle.”